Amaia, despedida por faltar el día de su desahucio, no se resigna

El pasado 11 de septiembre, fueron necesarios más de 100 antidisturbios para desahuciar a Amaya. Este número tan desproporcionado se traslado a su domicilio para evitar que la solidaridad de vecinos y activistas hiciera prevalecer el derecho a la vivienda.

Ya sin casa, Amaya recibió el pasado viernes la carta de despido de Konecta BTO empresa para la que trabajaba hasta el momento. La explicación que le dieron desde recursos humanos es que el despido se debía a repetidas faltas al trabajo. Aunque dichas faltas estén justificadas, una de ellas se debió al propio desahucio, la reciente reforma laboral dictada por la CEOE y aprobada por el Partido Popular lo permite. En el artículo 52. D. del Estatuto de los Trabajadores se reconoce la posibilidad de las empresas para efectuar estos despidos. Este mismo artículo fue el que provocó que Latifa, otra trabajadora de la empresa, no pidiera la baja laboral por miedo a perder el trabajo y acabase falleciendo. Además de estos dos casos, Konecta TBO se encuentra inmersa en diversos conflictos laborales.

Afortunadamente, Amaya no está sola. Desde la Asamblea de Vivienda de Madrid, que ya se movilizó para intentar evitar su desahucio y organizaciones sindicales presentes en la empresa ya se está preparando la respuesta. Tras una campaña en redes sociales para visibilizar el caso y presionar a Konecta y sus clientes, se ha convocado una concentración el martes 29 de noviembre a las 19H en la sede de la empresa (Avda. de la Industria, 49, Alcobendas. La Granja, L 10).

                                               ¡Stop desahucios! ¡Stop despidos!