Un año más en la Oficina Precaria

El verano se nos ha echado encima y es hora de que la Oficina Precaria se tome unas pequeñas vacaciones. Nos gustaría dar las gracias a todas las que nos habéis acompañado en este curso.

Os agradecemos el entusiasmo y la confianza que habéis depositado en nosotras, no sin antes hacer un pequeño repaso de todos los logros que hemos alcanzando gracias a vuestros apoyos.

Uno de los ejes principales de la Oficina Precaria es la asesoría legal gratuita. Este año, se ha mutiplicado el número de trabajadores y trabajadoras que se han acercado a ella. Aunque la necesidad creciente de asesoría jurídica no dice nada bueno sobre la situación del mercado laboral, nos alegra ver que cada vez son más quienes se plantan ante los abusos empresariales y deciden informarse y actuar.

De hecho, este año más que nunca la Oficina Precaria ha conseguido transformar pequeñas historias personales de precariedad (contratos en negro, sueldos no pagados, indeminzaciones insuficientes) en victorias ejemplares. Bien tras un proceso judicial o con una simple llamada telefónica de nuestro equipo jurídico, hemos conseguido que muchos casos de abuso no terminen en el olvido, sino al contrario: devolviendo al trabajador lo que es suyo.

Cuando el sentido común o las leyes se han quedado cortos o no han sido lo suficientemente rápidos, la acción sindical nos ha demostrado también su eficacia. Conseguir llevar a cabo un escrache precario” para presionar a un empresario que no paga lo que debe no es solo un logro en caso de que acabe pagando; para las trabajadoras precarias, individualizadas y empequeñecidas por el voraz mercado laboral, la propia autoorganización y creación de grupos de apoyo ya es un éxito en sí mismo.

Otro de los retos que desde la Oficina Precaria nos marcamos el pasado septiembre, fue difundir un discurso diferente a la versión oficial sobre el mundo del trabajo y la precariedad. Temíamos, como ahora constatamos, que los engaños de las grandes cifras y la manipulación de los titulares llevarían al Gobierno a vendernos una falsa recuperación del empleo y los derechos pérdidos por las reformas laborales y los recortes.

Contra la mentira de la recuperación económica y la mejora del empleo, la Oficina Precaria ha conseguido abrirse un hueco en la agenda pública y los medios, desenmascarando las falsedades del Partido Popular, el PSOE y sus amiguetes de la Patronal. No tenemos miedo al paro ni a la precariedad, ni mucho menos a sus culpables, a quienes condenamos y señalamos con el dedo.

Para ser honestas, esta enorme actividad nos llena de ilusión y ganas de seguir luchando, pero también nos llegó a desbordar en muchos momentos y pedimos perdón a todas aquellas a las que no pudimos atender como se merecían. Sin embargo, hemos aprendido la lección por el camino y la Oficina Precaria es hoy mucho más grande que hace un año.

Hace unos meses lanzamos una campaña de colaboración y afiliación, invitando a todo el mundo que sintiera suya la necesidad de una nueva organización en lo laboral a participar, bien fuera con su fuerza de trabajo o con aportaciones económicas, o bien integrándose como militante en la Oficina Precaria. Ahora somos más, somos más fuertes y nos sentimos cada vez menos solas en la lucha contra la precariedad. Porque nos quieren solas, pero nos tendrán en común y devolviendo todos los golpes, para construir una vida que merezca la pena ser vivida.

¡Nos vemos en septiembre!

 

(¿Por qué este texto y otros usan el femenino plural en lugar del masculino?)