El fin del verano marchita el triunfalismo de Rajoy respecto a la recuperación del empleo

NOTA DE PRENSA

DOCU_GRUPO -
– La cifra de paro aumentó en 8.000 personas y la afiliación a la Seguridad Social cayó en 97.500.

– Los meses de junio y julio sumaron un total de 119.000 afiliados a la Seguridad Social, solo en agosto se han perdido 97.500.

– Lejos de alcanzar la recuperación, el aumento del paro se une a otras tendencias negativas: la bajada de salarios, la caída de horas trabajadas y al aumento de la temporalidad del empleo.

En septiembre del año pasado, el Partido Popular ya quería augurar el inicio en la mejora del mercado de trabajo apoyándose en los 31 parados menos que dejó agosto. Este año, el verano ha dejado un saldo aún peor, con 8.070 desempleados más inscritos en los servicios de empleo y 97.582 afiliados menos a la Seguridad Social.

Con los datos de la EPA del segundo trimestre -donde se revelaba la creación de más de 400.000 puestos de trabajo -el Gobierno de Mariano Rajoy afirmó que la recuperación del empleo había empezado. No repararon en la letra pequeña que mostraba la baja calidad y alta temporalidad de esos contratos; la nueva destrucción de empleo registrada en agosto confirma el carácter efímero de muchas de esas contrataciones, oculto por el afán propagandístico del Ejecutivo.

Como cabía esperar, dada la estacionalidad del empleo, donde más sube el paro es en el sector servicios (15.000 personas), vinculado a las contrataciones temporales por el turismo. Si en los meses de junio y julio la Seguridad Social sumó un total de 119.000 nuevos trabajadores, solo en agosto ya se han perdido  97.500, de seguir así -y nada hace pensar lo contrario- a finales de septiembre acabaremos con un nuevo saldo negativo en las afiliaciones a la Seguridad Social.

La precariedad sí que continúa al alza

Las cifras de empleo desdicen la recuperación del mercado de trabajo. Sobre lo que no cabe duda es sobre la precarización de las condiciones laborales. A la caída de la población activa, los salarios y las horas trabajadas, se une el aumento de los contratos temporales y a tiempo parcial.

El  94% de los contratos de agosto fue temporal y más de un 33% a tiempo parcial. Solo 6 de cada 100 contratos firmados en agosto fueron indefinidos.

En resumen: trabaja menos gente, menos horas y con peores salarios y condiciones.

Los jóvenes siguen apartados del empleo y crece la desprotección social

Aunque el paro registrado en menores de 25 años se haya reducido en un 4,9% en los últimos doce meses, apenas 20.000 personas, los últimos datos de Eurostat demuestran que seguimos siendo líderes en Europa en paro juvenil, con un 53,8% y por encima incluso de Grecia. El descenso indica que los jóvenes no confían en el servicio público de empleo y el dato acusa el efecto desánimo. Además, son muchos los que hacen las maletas y abandonan el país en busca de trabajo.

Con este panorama, se hace imposible hablar de brotes verdes en el empleo y menos aún de vigorosas raíces. La recuperación de la que habla el Gobierno solo se apoya en datos maquillados y en vender a bombo y platillo los resultados de los meses positivos, mientras silencia los negativos.

Más allá de las cifras, la extensión de la precariedad sí es un signo inequívoco de la política del Partido Popular respecto al empleo: primero sembraron España de parados con la reforma laboral y ahora el número de trabajadores que rotan en empleos precarios, que les abocan a la pobreza, no deja de crecer.

Además, vivimos una situación de creciente desprotección social donde cerca de dos millones de hogares tienen a todos sus miembros en paro y la prestación por desempleo sólo llega a 2,52 millones de parados, apenas la mitad del total registrado.

Ante este escenario, en el que paro y precariedad no son más que dos caras de la misma moneda, -moneda con la que se llenan los bolsillos de los empresarios del Ibex o de los bancos rescatados- desde la Oficina Precaria creemos que la única solución está en la unión entre los trabajadores -sea cual sea su situación: en paro, en precario, temporales, a tiempo parcial, en negro o incluso becarios, excluidos por completo de las estadísticas- para que las altas cifras de paro no sigan siendo la excusa con la que recortan derechos.

 

OFICINA PRECARIA
¡Contra el paro, la precariedad  y sus culpables!