La Inspección de Trabajo regulariza a más de 30 becarios en fraude

Una treintena de becarios ha visto regularizada su situación laboral y han sido reconocidos como trabajadores asalariados tras cursar varias denuncias contra diferentes empresas de Madrid. La Inspección de Trabajo ha actuado a instancia de la Oficina Precaria en el marco de su campaña ‘No más becas por trabajo’, sancionando a varias empresas que tenían en sus plantillas a becarios en fraude de ley, que encubrían puestos de trabajo. Además, al reconocer su laboralidad, la Inspección de trabajo ha obligado a pagar los salarios no percibidos por los becarios hasta la fecha.

copiawebEmpresas de comunicación, venta al detalle y de servicios a terceros, entre otros casos, usan esta fórmula para tener empleados encubiertos, que cobran poco o no cobran y que no tienen derechos laborales. Una beca en fraude de ley es aquella en la que el becario desempeña las funciones de otro trabajador y donde no obtiene la formación que motiva la beca. En estos 30 casos, han sido declaradas fraudulentas al no cumplir con los requisitos legales de las prácticas formativas: superan las horas permitidas por la universidad, se suscriben con entidades no homologadas para la enseñanza universitaria o no están vinculadas a un proyecto de formación real.

Desde la Oficina Precaria venimos denunciando las abusivas prácticas con las becas -prácticas curriculares y extracurriculares- desde hace más de año y medio y desde el principio hemos apostado por la Inspección de Trabajo y por las denuncias judiciales para reclamar laboralidad. El tiempo nos ha dado la razón y hoy algunas empresas ya son conscientes de que estos fraudes son sencillos de detectar, de que los empleados con becas empezamos a organizarnos y de que si su modelo de negocio se basa en la esclavitud moderna de jóvenes y no tan jóvenes nos tendrán detrás de ellos.

La Oficina Precaria se ofrece, a través de un formulario en su página web, para tramitar las denuncias a Inspección de Trabajo, de modo que se garantiza el anonimato del becario que denuncia su situación. La empresa no puede negarse a ser inspeccionada ni puede pedirle a sus becarios que no hablen con los inspectores de trabajo.

Actualmente, desde Oficina Precaria estamos trabajando con colectivos universitarios y en 2015 vamos a reclamar a las universidades -las principales cómplices de esta flagrante vulneración de derechos- que cumplan con un código de buenas prácticas, para asegurarnos de que las becas cumplen su función. Las becas de formación en fraude de ley son una forma de educar en la precariedad a quienes entran en el mercado de trabajo y no perjudican sólo a quienes las sufren, también presionan a la baja el poder de negociación del resto de los trabajadores -y por tanto sus salarios y sus condiciones laborales- por eso es prioritario frenar esta forma de subempleo y apostar por una inserción laboral de calidad, también para los jóvenes.

Oficina Precaria

¡Contra el paro, la precariedad y sus culpables!