Diagonal: “No estamos dispuestos a renunciar al modelo horizontal”

El pasado 4 de julio se celebraba el 110 nacimiento de la Alianza Cooperativa Internacional (ACI), la federación de cooperativas que hoy representa a 272 federaciones y organizaciones de cooperativas en casi un centenar de países. Una efeméride que quisimos aprovechar para acercarnos a proyectos que trabajan de forma cooperativa y preguntarles por la realidad de este modelo de economía social.

Nombre de la cooperativa: Colectivo Diagonal / Asociación Punto y Coma

Sector y a qué se dedica: Medios de comunicación.

Desde cuándo funciona: Marzo de 2005

Nª de miembros: 45-50

 

diagonalP: ¿Por qué optáis por funcionar como cooperativa? 

R: En Diagonal somos una asociación, funcionamos como cooperativa, pero por el sector en el que trabajamos nos era en un principio más conveniente optar por otra fórmula jurídica.

P: ¿Os sentís apoyados u olvidados por las administraciones públicas?

R: No nos sentimos apoyados. Por las características del medio no nos conviene tener una relación de dependencia con las administraciones, sin embargo sería justo y necesario un trato igualitario con respecto a otros medios. Por poner un ejemplo, muchas revistas de motor o de tendencias forman parte del catálogo de suscripciones de las administraciones públicas, sin embargo Diagonal no ha entrado en ese circuito, que supone una ayuda económica no desdeñable.

 P: ¿Y los puntos débiles del modelo cooperativista? 

R: En nuestro caso, la precariedad económica se extiende a las condiciones de vida de quienes trabajamos en Diagonal, ya que el modelo por el que hemos optado tiende a la reinversión para facilitar el crecimiento y la difusión del proyecto. Sin embargo, en un tema como las tomas de decisiones, que a priori podrían resultar complicado, el modelo horizontal que hemos trabajado en estos años es para nosotros ya una línea roja, algo a lo que no queremos renunciar en ningún caso.

 P: La crisis… ¿qué papel ha jugado en las cooperativas?

R: Los datos de la economía solidaria muestran que es un sector mucho mejor adaptado a la crisis que estalló en 2008 tanto en beneficios como en creación de empleo y de crecimiento. Ha habido proyectos que, sin embargo, se han visto arrastrados por la crisis porque los públicos a los que apelamos son siempre más sensibles a las situaciones de paro, dificultades de acceso a la vivienda, etc. En este sentido, en Diagonal siempre estamos en la fina línea que separa el necesario crecimiento (para no estancarnos) y el hecho de que a través de la web se puede acceder a todo sin ayudar a sostener el proyecto o que, simplemente, el pagar un precio por mantener el medio no encaja en el proyecto vital de mucha gente (por situaciones de precariedad o porque no le interesa). Pero, afortunadamente, lo llevamos sin dramas.

P: Las cooperativas… ¿son posibles y viables en todos los sectores?

R: Sí, menos en el sector financiero, por lo menos si la cooperativa tiene un fin de mejora social y no consideramos cooperativa a una SICAV, por hacer la broma. Hay sectores en los que las experiencias de cooperativas muestran que son mucho más eficientes que otro tipo de modelos de negocios y sectores en los que eso está por explorar.

 P: Grandes cooperativas como Fagor o Eroski… ¿sentís que representan al movimiento cooperativista?

R: Obviamente quedan alejadas de nuestro día a día, y en ambos casos hace tiempo adoptaron un modelo mucho más cercano al de la empresa capitalista de toda la vida que al de la cooperativa tal y como la imaginamos. Pero no hay que desdeñar que durante mucho tiempo sirvieron a mucha gente para aprender qué podía llegar a ser una cooperativa, con sus aciertos y sus errores, y que la caída de Mondragón (Fagor) ha venido a mostrar que ha sido precisamente en ese desviarse de los principios básicos donde se ha generado la situación de insostenibilidad. Sin ponerlos como modelos inmaculados, creo que en territorios en los que esas experiencias no han adquirido tanto volumen, los ejemplos que citas pueden servir para imaginar nuevos escenarios.