Un observatorio para hacer visibles las prácticas en empresas

Son invisibles para las estadísticas: nadie sabe cuántas hay ni qué hacen. También son invisibles para los cuadrantes de vacaciones: no tienen derecho ni a días libres ni a bajas. Hablamos de las personas que realizan prácticas en empresas, las becarias. Trabajadoras en cuanto a la forma (volumen de trabajo y responsabilidades) pero un escalón por debajo en cuanto a sueldo y derechos laborales.
Desde la campaña ‘No más becas por trabajo’, impulsada por la Oficina Precaria junto con otros colectivos juveniles en abril de 2013, perseguimos hacer visible la precaria situación de las becarias y trabajar para que la figura de la persona becaria quede restringida únicamente a la formación práctica obligatoria ligada a los estudios universitarios.
Una visibilización de la situación que debe empezar por saber cuál es el número real de personas becarias. Actualmente, la falta de control de las prácticas en empresas hace imposible establecer un cálculo. De hecho, en la Comunidad de Madrid, ni en ningún sitio de España, existe un organismo o institución que lleve un control real de las mismas.
becarias invisibles_ cuantas somos
Si bien desde 2013 las empresas tienen la obligación de cotizar por los becarios que reciban contrapartida económica, y por tanto se incluyen en los datos estadísticos a nivel estatal, todavía quedan fuera todas las becarias que tienen una beca remunerada y que por tanto no cotizan en la seguridad social.
Con el objetivo de conocer el alcance, tanto cuantitativo como cualitativo de la becarización del mercado laboral, el grupo de Podemos de la Asamblea de Madrid, de la mano de la campaña ‘No más becas por trabajo`’ ha presentado una propuesta para, entre otros objetivos, crear un Observatorio autonómico de prácticas curriculares y no curriculares que arroje datos oficiales sobre diferentes aspectos.
Una Propuesta No de Ley en la que también se pide a las universidades que revisen los convenios actuales y futuros para evitar vulneración de los derechos de las estudiantes y se insta al Gobierno central a suprimir las llamadas “prácticas no laborales en empresas”.
Lejos de favorecer la inserción laboral, estas prácticas desincentivan la contratación y conllevan una serie de consecuencias que degradan tanto el acceso de las jóvenes al empleo como las condiciones laborales del conjunto de las trabajadoras.
Con esta la presentación de esta PNL en el Asamblea de Madrid se da un nuevo paso en la lucha contra las becas no vinculadas a la formación práctica universitaria. Una lucha que seguirá desde diferentes ámbitos hasta conseguir que las becas tengan un verdadero carácter formativo en un periodo concreto y en condiciones dignas y que no sustituyan puestos de trabajo.