Mujeres y precariedad

8demarzo

La precariedad y el paro afectan más a las mujeres que a los hombres, tanto en época de crisis como durante los años de supuesta bonanza económica. Los datos no engañan: las mujeres cobran menos que los hombres por el mismo salario y el trabajo doméstico y de cuidados siguen siendo responsabilidad casi exclusiva de las mujeres. Además, este trabajo no pagado e invisibilizado por el sistema económico hace que los contratos a tiempo parcial sean mucho más frecuentes entre las mujeres que entre los hombres; casi siempre son ellas las que renuncian a una jornada completa para cuidar a sus hijas, lo que implica un salario inferior y una menor cotización para la futura jubilación.

A esto se suman los fenómenos del “techo de cristal” y el “suelo pegajoso”: por un lado, el sexismo dominante en nuestra sociedad hace que las mujeres apenas ocupen puestos directivos, y por otro, las mujeres que trabajan ocupan peores puestos en mayor medida que los hombres. Los recortes sociales de los últimos años no hacen más que agravar esta situación. La eliminación de ayudas para el cuidado de personas mayores, enfermas o dependientes condena a cada vez más mujeres a dejar su empleo y volver a casa, el ámbito privado al que todas las mujeres han estado relegadas históricamente.

Por todo esto estamos convencidas de que la lucha contra la precariedad de las mujeres merece un esfuerzo adicional. Por eso la Oficina Precaria es una organización feminista y nos encontraréis en todas las luchas por nuestros derechos, los derechos de las mujeres.