Reivindicaciones

A continuación podréis leer las reivindicaciones de la Oficina Precaria sobre diversos temas que creemos atañen a nuestras vidas y la precariedad que inunda las mismas. Estas ideas fuerza son propias pero no exclusivas, por lo que si alguna te interesa especialmente y tienes interés en trabajar en ella no dudes en ponerte en contacto con nosotras para colaborar.

Desde la Oficina Precaria reivindicamos:

 
1. Elevar el Salario Mínimo Interprofesional a 5€/hora

El salario  mínimo interprofesional actual se encuentra en los 21, 51€/día  (2,69€/hora). Si sumamos las pagas extraordinarias subiría a 4,03€/hora  (645€ mensuales). Esto choca de pleno con la idea sobre la que se  asienta el SMI: el mínimo con el que una persona puede subsistir. Asumiendo que la temporalidad y la parcialidad de los contratos aumentan cada día, haciéndonos más precarias y vulnerables, exigimos que el SMI aumente a 5€/hora netos.


 

2. Sanidad universal gratuita

Ante el desempleo y la economía sumergida generalizada exigimos derecho universal a la Sanidad sin importar renta, nacionalidad, sexo o edad. La reforma de la sanidad realizada por el gobierno elimina la Sanidad como derecho sin importar la renta, la nacionalidad, el sexo o la edad. A partir del RDL 16/2012 se crean ciudadanos de primera y segunda respecto al derecho a la salud. Migrantes en situación irregular son los más perjudicados pero también todos los mayores de 26 años que no hayan tenido un empleo formal, sólo hayan tenido becas que no cotizan, ahora se excluye también a quien pase más de 90 días fuera de España además de muchas otras situaciones. Si las enfermedades no distinguen no entendemos cual es el criterio para conculcar el derecho de los que viven en nuestros pueblos y ciudades, la sanidad es una cosa muy importante y que a la larga nos influye a todos por ello es necesario que el derecho al tratamiento sanitario sea universal sin importar la situación de cada individuo.


 

3. Extensión indefinida del subsidio de desempleo hasta que el paro se reduzca un 10%

Actualmente el Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE) no cumple su función de reducir el desempleo. En un contexto en el que no se está generando empleo, sino desstruyendo, debemos garantizar la vida de todas las personas, por lo que exigimos el subsidio de desempleo indefinido para todas las demandantes de empleo


 

Género

 
1. Igual trabajo, igual salario.

Al año, las mujeres cobran una media de un 22,5% menos que los hombres por desarrollar un trabajo de igual valor. Y a esta brecha salarial tan evidentemente discriminatoria, hay que sumarle que el 76% de los contratos a tiempo parcial son firmados por mujeres y que solo entorno al 20% de los altos cargos dentro de las empresas están ocupados por mujeres. Exigimos el fin de las discriminaciones salariales directas y de las construcciones sociales que alejan a las mujeres del acceso pleno al salario.


 

2. Conciliación entre familia y trabajo.

Las políticas de conciliación que se plantean habitualmente continúan poniendo la carga del trabajo de cuidados en las mujeres, lo que no contribuye a erradicar la desigualdad, sino más bien a precarizar sus vidas, teniendo que asumir dobles y triples jornadas de trabajo por el salario de una media jornada. Por eso, exigimos, por un lado, escuela infantil pública y gratuita de 0 a 6 años; y, por otro, permisos de paternidad y maternidad iguales y disfrutados al mismo tiempo.


 

3. Derecho al subsidio de desempleo para las trabajadoras del hogar.

Las trabajadoras domésticas no pertenecen a ninguna raza alienígena que no merezca los mismos derechos que cualquier otro empleo. Al contrario, durante muchísimos años han sido ninguneadas y su labor, relegada a los designios de la economía sumergida, del sueldo en negro y de la explotación del contratador, que chantajea a muchas trabajadoras que no tienen papeles, pero que tiene que comer. Si trabajan igual, si tienen familiares a su cargo, si no son millonarias. ¿Por qué no tienen derecho a percibir paro cuando las despiden?


 

Laboral

 
1. Domingos y festivos por el doble del salario.

Porque nuestros empleos son mayoritariamente temporales o por días, especialmente de fin de semana o vacaciones, y no dan para vivir. Y porque, además, la liberalización del horario de apertura de los comercios no crea empleo, al contrario, precariza y explota aún más a los que ya trabajan, añadiendo horas de trabajo que no son pagadas debidamente. Si nos obligan a ser “flexibles”, que lo paguen.


 

2. Economía social.

Porque necesitamos desarrollar un tejido económico que no se guíe solo beneficio financiero y porque no podemos permitir que la democracia se quede a las puertas de la empresa, promovemos que se establezcan incentivos económicos a las empresas en función de criterios de distribución salarial, calidad del empleo, impacto ecológico y participación de los trabajadores en la gestión de los medios de producción. Así, formas jurídicas de la economía social como las cooperativas de trabajo, las sociedades laborales y las asociaciones sin ánimo de lucro podrían beneficiarse de mayores deducciones y exenciones fiscales, subvenciones públicas, acceso preferencial a las líneas de crédito público , prioridad en la adjudicación de concursos de contratación pública y facilidades para su creación. El resto de empresas también se beneficiarían de estos incentivos en función de su adecuación a los criterios anteriormente definidos.


 

3. No más becas por trabajo

La actual coyuntura del mercado laboral, con un 57% de paro juvenil, y la imposibilidad de la juventud de acceder a puestos de trabajo por no tener años de experiencia, ha propiciado que los empresarios sustituyan puestos de trabajo por estudiantes en prácticas. Para poder conseguir un puesto de trabajo, las y los jóvenes se ven forzadas a firmar convenios educativos, trabajando así para las empresas en condición de estudiantes y no de trabajadores, con la consiguiente pérdida de derechos que esto supone. Desde la Oficina Precaria exigimos que dejen de sustituirse puestos trabajo por becarios, proponemos que se empleen los actuales modelos contractuales para las empresas que quieran contratar un trabajador con carácter de aprendiz.


 

Derechos

 
1. Derecho al transporte público gratuito para paradas y precarias 

Exigimos el derecho al transporte público garantizado con la creación de un abono social, gratuito para desempleadas y precarias que perciban una renta inferior al Salario Mínimo Interprofesional.

La movilidad en transporte público es una premisa básica para la igualdad de oportunidades, sin embargo en los últimos años se ha deteriorado su calidad y han aumentado las tarifas: paradas y precarias han sido expulsadas de este servicio público básico y su derecho al trabajo o a la educación así como su libertad de movimiento han sido obstaculizadas por parte de la Administración, que ha aumentado el deterioro de sus vidas.


 

2. Derecho a la vivienda desvinculado de la renta

Exigimos la creación de un parque público de alquiler social que garantice el acceso a la vivienda de precarias con ingresos menores al salario mínimo, jóvenes y desempleadas con precios que no superen nunca el 30% de la renta, si la hubiera y valorando su posible naturaleza intermitente o temporal. Para crearlo exigimos que se destinen nuestras viviendas del SAREB, compradas con dinero de todas para rescatar a los bancos, a desempleadas y familias sin recursos porque la vivienda no es una mercancía sino un derecho.


 

3. Formación Profesional e idiomas accesibles y gratuitos

Porque debido a el que el paro  y la precariedad se han disparado entre la población, la migración de jóvenes y no tan jóvenes a otros países en busca de empleo ha aumentado enormemente. Asímismo, en el mercado laboral español, gran cantidad de empleos dan prioridad a trabajadoras que conozcan al menos un idioma extranjero. Creemos que una formación accesible y gratuita en idiomas es fundamental para tener garantizar las mismas posibilidades a todas las trabajadoras. Porque las tasas de la FP no han hecho más que subir en los últimos años. Lo cual está dejando sin la posibilidad de recibir esta clase de formación tanto a personas que pensaban cursar un módulo como a las que ya lo estaban realizando, ya que además del precio de la matrícula (que anteriormente era gratuita) hay que añadir el coste de libros y materiales.